¿Por que me han robado a mi hijo?

domingo, 5 de septiembre de 2010 , Publicado por admin a las 1:48




Ante ella uno siente lo mismo que los críticos musicales frente a Lola Flores. Susana es fuego, y así se pone a hablar: "El primer día parí, el segundo di de mamar al bebé pero al tercer día me lo arrancaron de los brazos. Lloré, pataleé, grité. No sirvió de nada". Quienes se marchaban por el pasillo del hospital materno infantil de Málaga con el niño recién nacido en brazos eran técnicos de la Junta de Andalucía alertados porque los médicos habían encontrado restos de ''heroína'' en la sangre de la madre.

En el último cómputo que existe sobre las tutelas se asegura que 43.292 menores en España tienen alguna medida de protección. De esas miles de historias muchas están relacionadas con el mundo de la droga. Padres y madres toxicómanos a los que no se les considera aptos para cuidar a un hijo. Una sentencia reciente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que condenaba a la Generalitat a pagar cerca de un millón de euros a una pareja en rehabilitación a la que le quitaron un hijo y lo dieron en adopción, ha abierto la puerta a un sinfín de casos parecidos que hasta ahora estaban olvidados.

El calvario de Susana, nombre ficticio, continuó a las puertas del hospital. Allí pasó tres noches durmiendo, en el suelo. Aún no creía lo que acababa de pasarle. Harta y sola -su marido estaba en la cárcel por trapichear-, cogió un autobús y se fue a la playa, donde estuvo una semana consumiendo. "Eso me hizo olvidar todo, me quitó el dolor, pero de repente vi mi propia vida como una película. Fue una sensación extraña. Dije adiós muy buenas a los que estaban conmigo y llamé a mi familia. Quería volver a ser persona", narra. Pasó el mono al cuidado de unas monjas adoratrices y cada martes acudía a ver a su hijo a un centro de menores.